El Festival de Cine estrena el jueves en los cines Aragonia el documental ‘The Rise of the Synths’, que el zaragozano Iván Castell ha rodado en más de 20 países y cuenta con el respaldo y la locución del cineasta John Carpenter. La producción también es ‘made in Aragón’ gracias a Javier Moreno, Ana Castañosa y Rebeca Villar.

The Rise of the Synths es un viaje en el tiempo hacia las raíces de una escena musical conocida como Synthwave (también Outrun o Retrowave): una mezcla de música electrónica moderna con la nostalgia por la cultura pop de los 80, las bandas sonoras de películas, series y videojuegos de esa década.

Narrada por el icónico John Carpenter, máximo referente de los compositores de la escena, The Rise of the Synths proyecta una mezcla de nostalgia y música; de procesos creativos y de referencias culturales; de reapropiación y de creación legítima. ¿Es el Synthwave un revival pasajero o un fenómeno cultural en auge?

La proyección del día 13 de diciembre irá acompañada de un concierto de Valerie Collective, en el Café Teatro de Naves Matadero – Centro Internacional de Artes Vivas.

The Rise Of The Synths

Director Iván Castell , Spain, United States / 90 min. / 2019 / English, French, Spanish

Historia coral del synthwave, corriente electrónica subterránea inspirada en las BSO y en el imaginario de los 80 que, gracias a Drive y Stranger Things, ha permeado el mainstream y ha hecho que una generación de músicos sienta nostalgia por tiempos que no vivieron.

John Carpenter es aquí poco menos que un dios. La voz y la obra del autor de películas y bandas sonoras como Rescate en Nueva York, Están vivos o El príncipe de las tinieblas sobrevuelan todo el metraje como referente unánime para artistas synthwave de todas las edades. Sus espartanos y atmosféricos sintetizadores marcan el camino a los incontables entrevistados en media docena de países: proyectos como Vallerie Collective, 80s Stallone, Carpenter Brut, Miami Nights 1984, Perturbator o el leridano Nightcrawler. Entre todos ellos trazan diferentes maneras de entender una subcultura eminentemente postmoderna (un pie en el pasado, otro en el futuro) que a mediados de los 2000 congregaba solo a docenas de usuarios de MySpace y se ha acabado colando en terreno mainstream, en gran parte debido al tema de Kavinsky para Drive y a la nostalgia ochentera de la serie Stranger Things.

El documental ilustra ágilmente esa estética visual de fondos de geometrías sintéticas como sacados de la película Tron, tonos lilas degradados, neones rosas como en Blade Runner e omnipresentes skylines urbanos nocturnos. El surgimiento del synthwave se atribuye al hartazgo con el panorama musical que les ha tocado vivir y les ha hecho reapropiarse del pasado: italo-disco, tecnopop, krautrock, heavy metal, las bandas sonoras de Moroder, Tangerine Dream o la sintonía de Jan Hammer para Miami Vice y referentes más cercanos como Daft Punk y Justice. También formulan interesantes reflexiones acerca de su rechazo a la industria musical tradicional, su apego por el anonimato, la nostalgia por una época que muchos no vivieron, el sentimiento de comunidad y el peligro de que el synthwave muera de éxito.